Omega y James Bond

Omega y James Bond

En las películas del espía James Bond los relojes del agente secreto cobran, en la mayoría de las películas, una gran importancia. Disponen de todo tipo de gadget y sacan de mas de un apuro al pobre James.

Hoy en día asociamos los relojes de la marca Omega con el famoso espía. En concreto con los diferentes modelos del Omega Seamaster que ha usado en sus películas. Pero esto no fue siempre así. James Bond ha usado a lo largo de sus películas, relojes de la marca Rolex, Breitling, Seiko, Tag Heuer y finalmente la marca con la que identificamos a día de hoy a James Bond: Omega.

¿Pero como ha sido todo este proceso?

Ian Fleming, creador de las novelas de James Bond, fue un amante de los relojes de la marca Rolex, y esta pasión quedo reflejada en sus novelas donde el espía también utilizaba relojes de la marca Rolex. Aunque Rolex, nunca aprovecho demasiado el hecho de que en las películas James Bond usara relojes Rolex.

En estas primeras películas los relojes no adquieren mayor importancia, y el espía usa relojes de otras marcas como Breitling, aunque siempre vuelve a Rolex como reloj principal. Tanto es así que en varias películas ni se menciona ni se ven los relojes que usa el espía. Y es aquí, en la década de los setenta, cuando hace su aparición el agente Q para dotar a los relojes de Bond de los gadgets mas sorprendentes.

Sean Connery había dejado el papel en favor de un Roger Moore que, en la mayoría de sus películas utilizo relojes Seiko digitales. En la época de Moore los relojes comienzan a ganar un gran protagonismo debido a sus gadgets. Los relojes que usa James Bond pasan a tener gran repercusión y a generar muchas ventas.

Después de Roger Moore llego el momento para Timothy Dalton y los relojes vuelven a pasar a un segundo plano. Los relojes apenas tienen protagonismo y por algún motivo se deja de usar relojes de la marca Seiko. Por primera vez se usa un reloj de la marca Tag Heuer. Aunque solo fue en la primera película de Dalton, ya que para la siguiente vuelven a usar un Rolex Submariner.

Las películas de Dalton pasaron sin pena ni gloria, y en 1995 se renueva la ‘marca’ James Bond y las películas del espía vuelven al primer plano con la contratación de Pierce Brosnan.

Omega Seamaster

Omega Seamaster

Omega Seamaster

Y es aquí cuando Omega hace su aparición. Lindy Hemming, diseñadora de vestuario y ganadora del Oscar, fue la responsable de elegir el nuevo reloj.

Yo luché para que Bond usara un Omega porque quería cambiar a un reloj que sentía que era apropiado para que un comandante naval [británico] usara. Mi padre había estado en la RAF, pero era amable con los hombres de la Armada y recuerdo mucho a un niño que nos visitaba a menudo, y él siempre llevaba este Omega, algo que me fascinó. Su diseño inusualmente deportivo parecía estar construido para el propósito”

A partir de este momento, el Omega Seamaster pasa a ser el reloj oficial del espía Británico. Tanto es asi que tras el reboot de la saga y la contratación de Daniel Craig como James Bond, se continua con esta relación y los relojes James Bond adquieren una nueva dimensión.

Omega Seamaster James Bond 007

Omega Seamaster James Bond 007

A día de hoy, la identificación de la maca Omega con el espía Británico es tan fuerte que parece que James Bond siempre haya usado relojes Omega Seamaster.


Los huecos que hay entre los cojines de los sofás son como agujeros negros. Sin darnos cuenta ahí se van acumulando todo tipo de objetos que se escurren de los bolsillos de los inquilinos de la vivienda. En ocasiones esos objetos se recuperan al momento, pero hay veces que se quedan ahí durante mucho tiempo. Una mujer de Canadá compró un sofá de segunda mano por 25 dólares y al cabo de cuatro años de tenerlo en casa encontró un reloj entre sus cojines. Pero no era un reloj cualquiera.

De primeras, a la mujer (cuya identidad no ha trascendido) le extrañó que el reloj llevase la palabra Rolex escrita en la esfera. Le preguntó a su padre, de 92 años, si el reloj era suyo. Este le contestó: “por supuesto que no es mío, sabes de sobras que no me puedo permitir un Rolex”. Fue entonces cuando la mujer decidió indagar más sobre el reloj. Una de las cosas que más le llamó la atención era que el diseño era algo distinto al de los Rolex convencionales y que parecía ser un modelo Daytona.

Un Rolex muy exclusivo

La mujer se puso en contacto con Paul Altieri, un famoso coleccionista de relojes y fundador de la firma californiana Bob’s Watches. Le explicó que sospechaba que el modelo que tenía en sus manos era un Rolex Daytona 6241 Paul Newman. Altieri no daba crédito: el Daytona Paul Newman es uno de los relojes más exclusivos y caros que existen en el mercado. La mujer le explicó que cuando lo encontró se puso en contacto con la tienda de segunda mano en la que había comprado el reloj. Sin embargo, al ser una tienda de segunda mano y al haber transcurrido un tiempo considerable,  fue imposible localizar al antiguo propietario.

Altieri se ofreció a inspeccionar el reloj, pero la mujer no se atrevió a mandarlo por correo y le dijo que no podía permitirse un viaje hasta la sede de Bob’s Watches. Entonces uno de los asesores de Altieri viajó hasta el domicilio de la mujer y allí pudo corroborar que se trataba de un Daytona Paul Newman original, valorado en 250.000 dólares.

Rolex Daytona 6241 Paul Newman

Rolex Daytona 6241 Paul Newman

Rolex Daytona 6241 Paul Newman de 1968

Rolex fabricó este modelo de 1966 a 1969. Durante este corto período de tres años, se fabricaron menos de 3.000 piezas del 6241 y sólo un pequeño porcentaje de ellas estaban equipadas con la “esfera exótica” (que más tarde sería apodada la esfera de Paul Newman). Como con todos los coleccionables, la rareza y la popularidad en el mercado son atributos de mucho peso cuando se trata de relojes de época, y el Paul Newman Daytona 6241 cuenta con una combinación de ambos. En 2017 alguien adquirió en una subasta el reloj original de Paul Newman por más de 15 millones de dólares.

Fuente de la noticia: La Vanguardia


El Omega Speedmaster fue el primer reloj en la luna, en la muñeca de los astronautas del Apolo 11.

Carrera espacial

Tras el vuelo espacial de Yuri Gagarin se desata una carrera espacial entre rusos y estadounidenses. Después de que fallaran algunos de los relojes que suben al espacio con los primeros astronautas del Programa Mercurio, la NASA busca un reloj que sea resistente para el Programa Gemini, en el que habría paseos espaciales o EVA. Dos ingenieros compraron cronógrafos de 5 prestigiosas firmas, que fueron sometidos sin conocimiento de sus fabricantes a durísimas pruebas de temperaturas extremas, vacío, humedad, golpes, aceleración, vibraciones y ruidos. Los test se completaron el 1 de marzo de 1965 y el único que superó las pruebas fue el Speedmaster, que fue adoptado por la NASA como «Reloj certificado oficialmente para todas las misiones tripuladas». Previamente a la certificación, dos astronautas, Walter M. Schirra y Gordon Cooper habían volado con un Speedmaster, tras ésta certificación, la primera tripulación en llevarlo fue el Gemini 3.

En la siguiente misión, Gemini IV, Edward White hace el primer paseo espacial estadounidense con el Omega fijado con un velcro a su traje espacial. Omega descubre el uso de sus relojes por parte de la NASA, y rebautiza al Speedmaster como «Speedmaster Professional«.

Omega Speedmaster profesional

Omega Speedmaster profesional

Apolo 11

Con la misión Apolo 11, el Speedmaster se convierte en el primer reloj llevado en la Luna, de la muñeca de Buzz AldrinNeil Armstrong tuvo que dejar el suyo en el módulo lunar por un fallo del reloj del LEM. El reloj ha sido conocido desde entonces como «Moonwatch» o «reloj lunar», y Omega ha promocionado el reloj como «El primero y único reloj en la Luna». En realidad no es exacto, dado que el astronauta David Scott del Apolo 15 llevó un reloj Waltham a título personal. A día de hoy, el Speedmaster de Armstrong se conserva en el Museo Nacional del Aire y el Espacio en Washington, sin embargo, el de Aldrin fue robado durante un traslado al museo Smithsonian.

Apolo 13

Durante la misión Apolo 13, el astronauta Jim Lovell cronometró con el Speedmaster los 14 segundos de ignición de los motores secundarios para efectuar manualmente la reentrada en la atmósfera terrestre, debido a que el ordenador de a bordo estaba apagado para ahorrar energía. La NASA premió a Omega por el papel desempeñado en la misión con el Premio Snoopy.

Otro hito espacial ocurrió durante el Proyecto de pruebas Apolo-Soyuz. No sólo los astronautas estadounidenses, sino también los cosmonautas soviéticos llevaron el Speedmaster. Los cosmonautas rusos habían llevado hasta entonces relojes Poljot de fabricación rusa, modelos Sturmanskie y Strela.

El Omega Speedmaster fue nuevamente certificado por NASA en 1972 y en 1978. Aunque otros relojes pueden ser usados en el transbordador espacial de la NASA, el único reloj autorizado para Actividad extravehicular sigue siendo el Omega Speedmaster.

Versiones especiales

Las versiones especiales que fabrica Omega de éste reloj son bastante apreciadas por coleccionistas. Periódicamente saca versiones conmemorativas del aniversario de la llegada del hombre a la Luna, la última, 40 aniversario en 2009; pero también ha sacado versiones específicas para Japón. Versiones conmemorativas del 50 aniversario del Speedmaster. Las conocidas como Speedmaster Missions conmemorativas de diversas misiones Gemini o Apolo en las que ha sido utilizado el reloj. E incluso una con un Snoopy de 2003 que conmemora el premio Snoopy que la NASA otorga a las personas y empresas que han sido especialmente relevantes para el programa, y que recibió Omega al ser utilizado el Speedmaster en un momento crítico de la dramática misión Apolo 13. La NASA no otorgó dicho premio a ningún otro fabricante o modelo presente en la nave.


Como cada año por estas fechas, coincidiendo con la celebración en Basilea (Suiza) de una nueva edición de Baselworld, la mayor y más importante muestra de relojería y joyería a nivel internacional, Rolex presenta sus nuevos modelos para esta temporada 2019, un hecho que supone todo un hito en el sector y que todo amante de la relojería espera con sumo interés.

Así, las novedades que la firma suiza ha presentado este año son el Oyster Perpetual Yacht-Master 42, un nuevo modelo entre los relojes náuticos de Rolex, y que posee un diámetro de 42 mm, algo inédito en la gama Yacht-Master, con el calibre de nueva generación 3235. Fabricado en oro blanco de 18 quilates, está provisto de un brazalete Oysterflex con cierre de seguridad Oysterlock en oro blanco de 18 quilates y sistema de extensión Rolex Glidelock.

El Oyster Perpetual Sea-Dweller se propone por primera vez en versión Rolesor amarillo (combinación de acero Oystersteel y oro amarillo de 18 quilates). Sobre la esfera de esta nueva modalidad aparece el nombre «Sea-Dweller» en color amarillo.

El Oyster Perpetual GMT-Master II, en acero Oystersteel, con bisel giratorio bidireccional y disco Cerachrom graduado 24 horas bicolor en cerámica azul y negra, está dotado de un brazalete Jubilé. Presentado en 2018, el calibre de nueva generación 3285 equipa esta nueva modalidad.

El Oyster Perpetual Day-Date 36 alberga por primera vez el calibre 3255, un movimiento a la vanguardia de la tecnología relojera. En oro amarillo, blanco o Everose de 18 quilates, las nuevas modalidades de este emblemático modelo se proponen con una esfera adornada con un dégradé concéntrico o realizada en piedra ornamental, o bien completa- mente pavé de diamantes con un contorno horario dibujado por zafiros con los colores del arco iris.

Las nuevas modalidades en versión Rolesor amarillo, blanco o Everose (combinación de acero Oystersteel y oro de 18 quilates) del Oyster Perpetual Datejust 36 y del Oyster Perpetual Datejust 31 poseen, todas ellas, una refinada esfera de elegancia atemporal. Están equipadas, respectivamente, con los calibres 3235 y 2236, movimientos de nueva generación introducidos en estos dos modelos en 2018.

Asimismo, el Oyster Perpetual Cosmograph Daytona está disponible en oro amarillo de 18 quilates con esfera pavé lacada negra. Sobre el bisel, la escala taquimétrica ha dejado paso a 36 diamantes talla trapecio.

Como todos los relojes Rolex, estas nuevas referencias cuentan con la certificación de Cronómetro Superlativo, específica de la marca helvética y simbolizada por el sello verde. Esta certificación garantiza además el respeto de criterios de rendimiento más estrictos que las normas relojeras en términos de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía, y se acompaña de una garantía internacional de cinco años.