El Omega Speedmaster fue el primer reloj en la luna, en la muñeca de los astronautas del Apolo 11.

Carrera espacial

Tras el vuelo espacial de Yuri Gagarin se desata una carrera espacial entre rusos y estadounidenses. Después de que fallaran algunos de los relojes que suben al espacio con los primeros astronautas del Programa Mercurio, la NASA busca un reloj que sea resistente para el Programa Gemini, en el que habría paseos espaciales o EVA. Dos ingenieros compraron cronógrafos de 5 prestigiosas firmas, que fueron sometidos sin conocimiento de sus fabricantes a durísimas pruebas de temperaturas extremas, vacío, humedad, golpes, aceleración, vibraciones y ruidos. Los test se completaron el 1 de marzo de 1965 y el único que superó las pruebas fue el Speedmaster, que fue adoptado por la NASA como «Reloj certificado oficialmente para todas las misiones tripuladas». Previamente a la certificación, dos astronautas, Walter M. Schirra y Gordon Cooper habían volado con un Speedmaster, tras ésta certificación, la primera tripulación en llevarlo fue el Gemini 3.

En la siguiente misión, Gemini IV, Edward White hace el primer paseo espacial estadounidense con el Omega fijado con un velcro a su traje espacial. Omega descubre el uso de sus relojes por parte de la NASA, y rebautiza al Speedmaster como «Speedmaster Professional«.

Omega Speedmaster profesional

Omega Speedmaster profesional

Apolo 11

Con la misión Apolo 11, el Speedmaster se convierte en el primer reloj llevado en la Luna, de la muñeca de Buzz AldrinNeil Armstrong tuvo que dejar el suyo en el módulo lunar por un fallo del reloj del LEM. El reloj ha sido conocido desde entonces como «Moonwatch» o «reloj lunar», y Omega ha promocionado el reloj como «El primero y único reloj en la Luna». En realidad no es exacto, dado que el astronauta David Scott del Apolo 15 llevó un reloj Waltham a título personal. A día de hoy, el Speedmaster de Armstrong se conserva en el Museo Nacional del Aire y el Espacio en Washington, sin embargo, el de Aldrin fue robado durante un traslado al museo Smithsonian.

Apolo 13

Durante la misión Apolo 13, el astronauta Jim Lovell cronometró con el Speedmaster los 14 segundos de ignición de los motores secundarios para efectuar manualmente la reentrada en la atmósfera terrestre, debido a que el ordenador de a bordo estaba apagado para ahorrar energía. La NASA premió a Omega por el papel desempeñado en la misión con el Premio Snoopy.

Otro hito espacial ocurrió durante el Proyecto de pruebas Apolo-Soyuz. No sólo los astronautas estadounidenses, sino también los cosmonautas soviéticos llevaron el Speedmaster. Los cosmonautas rusos habían llevado hasta entonces relojes Poljot de fabricación rusa, modelos Sturmanskie y Strela.

El Omega Speedmaster fue nuevamente certificado por NASA en 1972 y en 1978. Aunque otros relojes pueden ser usados en el transbordador espacial de la NASA, el único reloj autorizado para Actividad extravehicular sigue siendo el Omega Speedmaster.

Versiones especiales

Las versiones especiales que fabrica Omega de éste reloj son bastante apreciadas por coleccionistas. Periódicamente saca versiones conmemorativas del aniversario de la llegada del hombre a la Luna, la última, 40 aniversario en 2009; pero también ha sacado versiones específicas para Japón. Versiones conmemorativas del 50 aniversario del Speedmaster. Las conocidas como Speedmaster Missions conmemorativas de diversas misiones Gemini o Apolo en las que ha sido utilizado el reloj. E incluso una con un Snoopy de 2003 que conmemora el premio Snoopy que la NASA otorga a las personas y empresas que han sido especialmente relevantes para el programa, y que recibió Omega al ser utilizado el Speedmaster en un momento crítico de la dramática misión Apolo 13. La NASA no otorgó dicho premio a ningún otro fabricante o modelo presente en la nave.


Como cada año por estas fechas, coincidiendo con la celebración en Basilea (Suiza) de una nueva edición de Baselworld, la mayor y más importante muestra de relojería y joyería a nivel internacional, Rolex presenta sus nuevos modelos para esta temporada 2019, un hecho que supone todo un hito en el sector y que todo amante de la relojería espera con sumo interés.

Así, las novedades que la firma suiza ha presentado este año son el Oyster Perpetual Yacht-Master 42, un nuevo modelo entre los relojes náuticos de Rolex, y que posee un diámetro de 42 mm, algo inédito en la gama Yacht-Master, con el calibre de nueva generación 3235. Fabricado en oro blanco de 18 quilates, está provisto de un brazalete Oysterflex con cierre de seguridad Oysterlock en oro blanco de 18 quilates y sistema de extensión Rolex Glidelock.

El Oyster Perpetual Sea-Dweller se propone por primera vez en versión Rolesor amarillo (combinación de acero Oystersteel y oro amarillo de 18 quilates). Sobre la esfera de esta nueva modalidad aparece el nombre «Sea-Dweller» en color amarillo.

El Oyster Perpetual GMT-Master II, en acero Oystersteel, con bisel giratorio bidireccional y disco Cerachrom graduado 24 horas bicolor en cerámica azul y negra, está dotado de un brazalete Jubilé. Presentado en 2018, el calibre de nueva generación 3285 equipa esta nueva modalidad.

El Oyster Perpetual Day-Date 36 alberga por primera vez el calibre 3255, un movimiento a la vanguardia de la tecnología relojera. En oro amarillo, blanco o Everose de 18 quilates, las nuevas modalidades de este emblemático modelo se proponen con una esfera adornada con un dégradé concéntrico o realizada en piedra ornamental, o bien completa- mente pavé de diamantes con un contorno horario dibujado por zafiros con los colores del arco iris.

Las nuevas modalidades en versión Rolesor amarillo, blanco o Everose (combinación de acero Oystersteel y oro de 18 quilates) del Oyster Perpetual Datejust 36 y del Oyster Perpetual Datejust 31 poseen, todas ellas, una refinada esfera de elegancia atemporal. Están equipadas, respectivamente, con los calibres 3235 y 2236, movimientos de nueva generación introducidos en estos dos modelos en 2018.

Asimismo, el Oyster Perpetual Cosmograph Daytona está disponible en oro amarillo de 18 quilates con esfera pavé lacada negra. Sobre el bisel, la escala taquimétrica ha dejado paso a 36 diamantes talla trapecio.

Como todos los relojes Rolex, estas nuevas referencias cuentan con la certificación de Cronómetro Superlativo, específica de la marca helvética y simbolizada por el sello verde. Esta certificación garantiza además el respeto de criterios de rendimiento más estrictos que las normas relojeras en términos de precisión, hermeticidad, cuerda automática y autonomía, y se acompaña de una garantía internacional de cinco años.